miércoles, 4 de junio de 2014

Paper Lover

No tengo ni la más remota idea de cómo empezar este post. Quiero compartir algo muy práctico y muy bonito. Lo descubrí en algún blog del mundo, me encantaría poner la referencia pero lo he visto en tantos que no sé exactamente cual fue el que me dio el empujoncito. La cosa es que comencé a conocer la existencia de ciertos Apps que daban un servicio muy útil con respecto a la impresión cómoda, rápida y muy barata de tener nuestras fotos en papel, sobre todo las acumuladas en el móvil. No sé a vosotros pero yo tengo la memoria del teléfono llena de fotos que me cuesta horrores pasar al pc. Y ya no solo en el teléfono sino también en el ordenador. Cientos y cientos de fotos pendientes de algún día imprimirlas sí sacas tiempo.... imagina: editarlas, ordenarlas, sacarlas y llevarlas a una imprenta para tenerlas en papel. Me canso de solo pensarlo.
Pues eso, Paper Lover, es un Apps gratuito y muy fácil de manejar. Se trata de una aplicación que te permitir mandar a imprimir directamente desde tu móvil hasta 47 fotos, sí 47, en formato cuadrado de 10x10 cm en papel mate, por tan solo 17 € con los portes incluidos. Y encima con una presentación preciosa, puedes ponerle una pequeña etiqueta con el título que se te ocurra. Y ya está. Te llega a casa en tres o cuatro días así de bonitas.

Me hizo una ilusión tremenda, la verdad es que hace un par de semanas que las tengo y no quería dejar de contarlo. Porque de verdad vale la pena. 



¡Son tantas!. Puedes hacer miles de cosas con ellas. O simplemente tenerlas en su cajita y de vez en cuando ojearlas. Estas son de mi Proyecto 365, las guardaba desde Flickr al móvil. Tengo pendiente repetirlo porque me ha encantado.



Las he colgado con unas minipinzas en una cuerda pequeña. Me gusta como han quedado. Cien por cien recomendable.



domingo, 1 de junio de 2014

Ese toque de magia.

El amarillo es el color del brillo del sol. Se asocia con la alegría, la felicidad, el intelecto y la energía. Este color produce un efecto de calidez, de buen humor, estimula la actividad mental, y genera energía muscular. Esta podría ser una definición de este poderoso color con respecto a su significado emocional o psicológico. 
Lo he elegido por esta razón. Hoy es el primer día del resto de mi vida. Y con el amarillo como fondo me gustaría darle la bienvenida. ¿Es inspirador verdad?. Es fresco, atrevido, vibrante y muy muy llamativo. 

Foto by: 1. http://imgfave.com/ 2. www.stylemepretty.com/
3.www.etsy.com 4. www.stylemepretty.com/


Fotos by: 1. http://trendenser.se/. 2. flickr.com/photos/anacoreta/

Es el vestido largo centro de atención en una fiesta, la mora negra entre varias rojas, es el paraguas rojo un día lluvioso sobre un asfalto gris mojado. Es el color de las personas seguras, de las optimistas. De la gente que sabe lo quiere y que lucha cada día por conseguirlo. Este es mi pequeño gran homenaje a todas las personas que han hecho de esta última semana unos días de crecimiento personal, profesional y humano. Que me han dado ese toque de magia que tanto necesitaba. Y termino como empecé: pues el amarillo es el color del brillo del sol. Se asocia con la alegría, la felicidad, el intelecto y la energía. Este color produce un efecto de calidez, de buen humor, estimula la actividad mental, y genera energía muscular.


1. http://www.jackierueda.com/cursos/blogging/
2. http://www.jackierueda.com/escuela/
3. http://facilysencillo.es/



martes, 6 de mayo de 2014

De puntillas, cauta y silenciosa.

La primavera está pasando de puntillas, cauta y silenciosa. Engatusándome con sus tardes largas, con su temperatura placentera; dejándome llevar por la ligereza de su brisa, la calidez de su luz, hago lo creo que son esfuerzos suprahumanos, tremendos a menudo, para tomar las riendas de este tiempo, para no dejar pasar estos preciosos días, sentarme de nuevo aquí o allí, pero sentarme, para seguir tejiendo tranquilamente.
Cómo pasa el tiempo, cómo tan rápido. Todos deberíamos de tener uno de esos mandos universales, o mejor podrían inventar un Apps para nuestros smartphone que nos permitiera darle al pausa cuando sea necesario, simplemente detenerlo unos instantes, respirar y continuar. Sería tan maravilloso.
Mientras llega tan práctico invento me dedicaré a ver pasar lo que queda de ella.

Estas son algunas de la imágenes que componen mi Diario de Primavera, podéis ver más de mis compañeros  aquí.



jueves, 20 de marzo de 2014

Aros de cebolla.

La espalda recta, antebrazos apoyados ligeramente en el margen de la mesa mientras que elegante y con firmeza coge su servilleta, perfectamente doblada, y la pasaba por sus labios. Bocado tras bocado su postura no varía salvo detalles mínimos no reseñables.  Nada en su aspecto en su forma de comer indicaban falta de orden,  precariedad de organización o estética aleatoria. Su pañuelo al cuello beige con motivos florales en tonos tostados, a juego con su abrigo, sus pantalones, su bolso y sus zapatos. Impecables. Sólo el lazo con el que los ató aquella mañana detonaban la equidad del aspecto de esta señora. Come su ensalada frente al que sin ninguna duda es el hombre con el que ha compartido la mayor parte de su vida, tras ellos en la mesa contigua, dos adolescentes, chico y chica, decoraban sus whoppers mientras conversan tranquila y sosegadamente. Son sus hijos porque sin la menor duda compartían la misma constitución ósea que su progenitor, son lo que se suele decir grandes y fuertes. Porque del padre de esta singular familia no puedo decir mucho más pues sólo puedo contemplar su gran espalda y el empobrecido espesor de su cabello a la altura de la coronilla.
Pero todo esto venía a cuento porque durante los 30 ó 40 minutos que estuvimos compartiendo terraza en la mesas de aquel restaurante de comida rápida no se dirigieron ni una sola palabra, quizás alguna mirada, corta y más casual que causal, pero ni una sola palabra. Cuando terminó retiró su bandeja al centro de la mesa y estiró el brazo abriendo la mano hacia él, este la tomó como distraído entrelazando sus dedos y permanecieron así durante unos instantes que me parecieron, como mera e incansable observadora de la escena, increíblemente hermosos. Luego le dijo algo, se levantó y desapareció por uno de los pasillo del centro comercial dejando a su familia en el mismo orden con el que empezó todo.
Y hay yo. Con un ojo controlando a mi Cachorro mientras saltaba y divertía con un nuevo amigo en el Play King y el otro, el ojo que me quedaba libre, reflexionando sobre la vejez, la soledad, la amistad, el silencio, o el extraordinario privilegio de poder compartir la vida con una persona, con la persona 'elegida', paso tras paso.
Se escapa a mi entendimiento si es el estar en el momento apropiado en lugar indicado o es algo que se busca y se encuentra. Si se trata de suerte, azar, destino o del Yin o del Yang. No se trata de convertirte en la protagonista de una comedia romántica, o ser visionario en eso de encontrar medias naranjas, la llave de la felicidad, o la lámpara maravillosa que frotándola consigues tres estupendos deseos.
No lo sé.
Solo son divagaciones de una madre en una terraza de un centro comercial escuchando sus propios pensamientos. Mientras su Cachorro saltando se divierte.

domingo, 2 de marzo de 2014

Humeante entre sus manos.

Quien no se ha quedado meditando tras sus cristales al ver la lluvia caer frente a su ventana, es una situación trabajada multitud de veces por el mundo del celuloides y que funciona, pensadlo: alguien descalzo con una taza de un líquido humeante entre sus manos, mechón de pelo sobre su cara y la mirada perdida en la infinidad de gotas que mojan el asfalto. La única luz que ilumina la escena es la que entra por la ventana. Una luz suave, dulce, melancólica, que divide la cara de nuestro protagonista en dos, una parte en la sombra, la de la habitación, y la otra en la luz, la más cercana al exterior. Momentos de reflexión profunda, el personaje se conecta con su lado mas sensible, más humano, más vulnerable. Porque esa luz que nos devuelve su rostro parece tener un aura mágica, hace que sincronicemos nuestra respiración con la suya.  Que nos calentemos las palmas al contacto con esa taza.
Mis emociones más básicas fluyen al ritmo que marcan las gotas tras el cristal. Como lo hacen los limpiaparabrisas con sus zip zap constante y rítmico en el interior del coche. O el repicar de las decenas de gotas que golpean mi paraguas.
Es el poder que tiene los días de lluvia sobre mí. Me ayudan a conectarme con mi yo más transcendental. Vienen con sus elementos orquestados para deslizarme y zumbullirme de lleno...
en mi más sensible, humano y vulnerable lado.


Y tras la lluvia viene el renacer, es como si todos los componentes aguardaran listos para volver a ponerse en marcha comenzado una nueva etapa. Pero esta vez limpia, mucho mas amable.



Lluvia. (Federico García Lorca).

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.
[...]

  

lunes, 24 de febrero de 2014

Entradas en primera fila.


Caminamos mirando el suelo. La mayoría de los humanos lo hacemos, quizás por no volver a tropezar con aquella dichosa piedra, porque tengamos que confirmar que nuestros pasos van sobre seguro, que ningún charco mojará nuestros pies o ningún abismos nos espera con los brazos abierto. Caminamos mecánicamente por los caminos conocidos, por los que son de cada día, mientras nuestros pensamientos nos acompañan con esas rutinas que todo lo inundan, revoloteando en nuestra inconsciencia.
Lástima.
Lástima porque la naturaleza pone a nuestro alcance cada día, cada momento, una coreografía de colores, olores y luces a nuestro alcance. Como el florecimiento de los almendros en Cádiar y Lobras. Puede valer como excusa para no mirarlos que es algo cíclico, que se repite cada año y que a ojos vistas no hay diferencias significativas de una vez a otra. Es cierto. ¿Pero por estos motivos no vamos a deleitarnos con tan maravilloso espectáculo?. Es imposible no hacerlo, pasar indiferente por entre sus tonos rosados o blancos puros, por esos volúmenes redondeados y suaves de unos árboles que tan acostumbrados nos tienen a mostrar sus escuálidos y retorcidos esqueletos. Notar como el viento frío aun invernal hace que se balanceen sobre su tronco, todos al unísono, soltando al aire algún que otro pétalo. 
No puedo describir con mis palabras escritas tanta belleza. Quizás lo puedan hacer mejor con mis fotos.
Pero sí que puedo animaos a los que tenéis entradas en primera fila a levantar la vista del suelo, a observar conscientemente cuanta belleza os rodea, porque sois unos verdaderos privilegiados y sería injusto para los que no estamos allí que desperdiciéis esas sublimes escenas.




jueves, 20 de febrero de 2014

Control remoto y un dedito.

Estaba traicionando toda mi nueva cultura sobre guardar momentos memorables, momentos entrañables para poder dejar huella de lo que somos y poder echar la vista atrás algún día preguntándome: ¿y yo?, ¿dónde estaba, cómo estaba yo?. Pues eso, siempre detrás de la cámara. A si que por fin puedo tachar de mi lista de 'Cosas por hacer algún día' el punto 5 que tanto me perseguía. Algún día hablaré de los cuatro primeros.
Ha sido divertido y a demás emocionante cuando el inevitable: 'a ver mamá como ha salido' le seguía un: 'otra vez y ahora yo con el dedo así', o 'y ahora mordiéndote la orejilla'..., el pobre, siempre tras él con la Canon en la mano y hoy era él que le daba al botoncito dirigiendo la 'sesión materno-filial'.

100% recomendable.